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Actualidad EIR

Se gradúa la segunda promoción del máster de perfusión de la UAM

Se gradúa la segunda promoción del máster de perfusión de la UAM, un título propio con práctica clínica que no es una especialidad EIR.

Quirófano vacío con mesa, lámparas y equipos sanitarios.

La segunda promoción del Máster de Formación Permanente de Práctica Clínica Avanzada en Circulación Extracorpórea y Perfusión de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ya se ha graduado. La Comunidad de Madrid informó del acto el 24 de noviembre, al que asistió la consejera de Sanidad, Fátima Matute. Con él cierra un itinerario universitario centrado en un ámbito asistencial de gran complejidad.

El comunicado regional subraya lo que aporta Enfermería a estos procesos, pero no dice cuántas personas se han graduado ni anuncia contrataciones. La noticia es la graduación en sí. No supone la creación de la figura del perfusionista ni la aprobación de una nueva especialidad por la vía EIR.

Dos cursos con formación práctica

Según la ficha de Estudios Propios de la UAM para la edición 2023/24, se trata de un programa presencial de 120 créditos ECTS, impartido entre octubre de 2023 y octubre de 2025. El plan reúne fundamentos cardiovasculares y respiratorios, circulación extracorpórea en cirugía cardiaca, perfusión en el paciente crítico, investigación y seguridad. Incluye entrenamiento preclínico, una rotación clínica y un trabajo final.

Esa estructura deja ver que no se trata solo de aprender a manejar un equipo. El máster une conocimientos de fisiología, valoración de situaciones clínicas y práctica supervisada, una combinación que cobra peso cuando la técnica forma parte de procesos en los que intervienen varios profesionales y unidades.

El plan de estudios 2023/24 recoge también perfusión pediátrica y de adultos, asistencia circulatoria y preservación de órganos. Son áreas del programa, no una lista de lo que ha hecho cada graduada: esa experiencia individual solo se conoce a través de su itinerario y de su evaluación práctica.

Un convenio detrás de las prácticas

La parte práctica tiene antecedentes documentados. El Boletín Oficial del Principado de Asturias publicó el 5 de noviembre de 2024 una modificación del convenio entre la UAM y la Consejería de Salud, a través del SESPA. El acuerdo regulaba las prácticas del máster y extendía su ámbito a otro diploma, relacionado con ECMO y asistencia ventricular. La adenda diferenciaba ambas ofertas y la duración de cada una.

El convenio muestra que una formación con prácticas necesita acordar centros, responsabilidades y condiciones de participación. Acredita esa colaboración entre instituciones, pero no permite suponer que todas las personas que acaban de graduarse hayan hecho una rotación concreta.

Un título propio, no una residencia

Para quien prepara el EIR, la noticia ilustra lo variados que pueden ser los caminos después del grado. La UAM incluye el programa en sus Estudios Propios, como máster de formación permanente, y esa etiqueta importa: evita confundir una oferta universitaria con una plaza de residencia o con un título oficial de especialista.

Si comparas alternativas, la distinción tiene consecuencias. Interesa saber quién organiza la formación, cómo se accede, qué prácticas incluye y qué reconocimiento tiene en el entorno profesional en el que quieres trabajar. Dos programas pueden compartir contenidos clínicos y responder a objetivos o vías de acceso muy distintos.

La graduación confirma que el programa tiene continuidad. Para medir su impacto harán falta otros datos, como la trayectoria profesional de quienes lo terminan o la evaluación de la formación. Lo que el acto permite saber es que una nueva promoción completa el recorrido, sin adelantar resultados asistenciales ni laborales que no se han comunicado.

Fuentes